En 2026, la industria de eventos ha evolucionado de la logística tradicional a la creación de experiencias estratégicas. Con la IA operativa consolidada y la sostenibilidad como norma regulatoria, el éxito hoy se mide en Retorno de la Experiencia (ROE) y en la capacidad de generar conexiones humanas auténticas en un entorno digitalizado. Ya no somos simples organizadores; nos hemos convertido en los arquitectos de nuevas dinámicas de encuentro.
Para descifrar la hoja de ruta hacia 2027, consultamos a tres destacados OPC chilenos: Magdalena Tapia (Click Latam), Daniel Amigo (Meet&Greet) y Cristián Pérez (eCongress). A continuación, estos referentes del sector analizan las tendencias que transforman los eventos, la respuesta de los asistentes y las nuevas competencias que el sector exige para mantenerse vigente.

Magdalena Tapia, Click Latam
Más que una tendencia única, enfrentamos una transformación multidimensional. La integración definitiva de la IA en la gestión y una exigencia irrenunciable de sostenibilidad y legado son hoy los pilares desde la concepción de cualquier evento. El asistente actual demanda un rol activo: busca un networking intensivo y herramientas digitales que fomenten la interacción directa y el intercambio de experiencias.
Esta evolución se ha recibido positivamente, siempre que mantengamos la calidad y cercanía de los speakers. Sin embargo, al estar en una etapa de ajuste, es vital preservar canales de atención humana para sectores con mayor resistencia al cambio.
Hacia 2027, nuestro trabajo exige un involucramiento multidisciplinario. Ya no basta con la eficiencia de los datos; debemos integrar proactivamente temas como la inclusión, accesibilidad, huella de carbono y protección de datos. Para ofrecer un servicio competitivo, es imperativo estudiar y actualizarse constantemente.
Ya no somos solo organizadores; somos creadores de experiencias conscientes de que el valor real de un congreso no reside en el evento puntual, sino en nuestra capacidad de activar comunidades y generar un impacto que perdure mucho después de que se cierren las puertas.

Daniel Amigo, Meet&Greet
En 2026, la tendencia es el retorno estratégico a la presencialidad, centrada en la hiperpersonalización impulsada por IA. La transformación actual no reside en la tecnología per se, sino en revalorizar el tiempo del asistente mediante itinerarios dinámicos y rutas a medida. Este cambio se sustenta en tres pilares: el uso de la IA como copiloto para recomendaciones y networking personalizado; la implementación de microexperiencias que rompen la monotonía; y un compromiso innegociable con la sostenibilidad radical y la ética de datos.
Observamos una dualidad interesante: mientras en Latinoamérica existe entusiasmo por la IA aplicada y la productividad inmediata, en el resto del mundo la tendencia vira hacia la ultra-especialización y formatos híbridos que castigan la pasividad.
Hacia 2027, Latinoamérica se consolidará como un hub de innovación y eventos inteligentes gracias a sus venues de clase mundial. Ante este escenario, debemos evolucionar de productores a arquitectos de experiencias. Las competencias clave para mantenerse vigentes exigen dominio de la IA operativa y análisis de datos estratégicos, transformando la logística tradicional en un generador de valor real y memorable.

Cristián Pérez, eCongress
Desde mi perspectiva, la tendencia dominante en 2026 es la personalización de la experiencia, sustentada en un uso estratégico de la tecnología y la inteligencia artificial. Hoy, los asistentes dan por sentado un programa científico sólido; su expectativa va más allá: buscan una vivencia ágil, a medida y enfocada en sus propios objetivos. Esto se traduce en contenidos segmentados y un networking intencionado, apoyado por plataformas que faciliten la interacción en todas las etapas del congreso. El desafío actual no es solo convocar, sino generar experiencias eficientes, memorables y medibles.
Con miras a 2027, el mercado regional evolucionará hacia eventos que demuestren un impacto real en la vinculación, transferencia de conocimiento y retorno para auspiciadores y organizadores.
Para mantenerse vigentes, los profesionales del sector deberán adoptar competencias críticas: la interpretación de datos para la toma de decisiones, el diseño de experiencias centradas en el usuario y la integración de herramientas de automatización e IA en sus procesos. En 2027, la ejecución impecable será el estándar básico; el valor diferencial vendrá de la visión, la adaptabilidad y la innovación real.
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