Como cada martes, volvemos con nuestro podcast. Esta vez con una de las conversaciones más conscientes en cuanto a la calidad de las relaciones laborales como aspecto principal de la calidad del ambiente de la empresa y de la actividad. Para ello hemos contado con la participación de Andrés Pascual, escritor, conferenciante y ponente (BCC Conferenciantes). La conversación se centra en la idea de que la felicidad en el trabajo no es un lujo ni una «cosa de hippies», sino un estado de plenitud que beneficia tanto al empleado como a la rentabilidad de la organización.
Algo que queda claro en este capítulo es que el bienestar en la empresa ya no es una moda o una estrategia de comunicación. Tal y como asegura Andrés, es principalmente “rentabilidad”. Lo que antes se veía como algo exclusivo de startups de Silicon Valley en las que había cabinas para siesta o fruta gratis, hoy se entiende como una necesidad. El bienestar no es solo «buenismo», es altamente beneficioso para las empresas. Andrés explica cómo hemos pasado de una cultura del «sufrimiento y sacrificio» a una donde las nuevas generaciones exigen herramientas de salud mental y emocional para vivir con dignidad.
Pero la implantación de estas va mucho más allá del atrezzo. El ponente advierte que poner futbolines o mesas de ping-pong es solo una pieza pequeña. Si no hay una cultura real detrás, son solo parches. En este sentido, Andrés Pascual propone un modelo basado en tres pilares fundamentales:
La mayoría de las personas no abandonan empresas por sus condiciones o las características de su trabajo. Más bien se huye de la mala relación entre compañeros o con sus jefes. Muchas veces, esta mala relación es explícita o visible, pero existen realidades mucho menos visibles a los demás compañeros pero que pueden ser devastadoras a largo plazo. Ejemplo de ello es la falta de saludo, sonrisa, ayuda o incluso la negativa a dirigir la palabra.
Estas medidas pueden beneficiar además en positivo, por ejemplo, fomentando la cultura del agradecimiento. Solemos dar pocas veces las gracias en el entorno laboral. Sin embargo, el reconocimiento genuino es clave para el compromiso del equipo. Para ello, es vital recordar que las organizaciones están formadas por personas para personas. Un trato humano es fundamental, actuando desde la empatía por encima de los intereses.
Pero vayamos a lo práctico, unos tips muy simples pero que pueden marcar la diferencia proporcionados por Andrés:
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